{"id":269,"date":"2009-10-25T18:03:00","date_gmt":"2009-10-25T18:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/josepmcomelles.com\/?p=269"},"modified":"2025-09-14T17:06:59","modified_gmt":"2025-09-14T17:06:59","slug":"saberes-y-enfermedades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/saberes-y-enfermedades\/","title":{"rendered":"Saberes y enfermedades"},"content":{"rendered":"\r\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1070 alignleft\" src=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/Luiskomialvito-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"651\" height=\"488\" srcset=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/Luiskomialvito-300x225.jpg 300w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/Luiskomialvito-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/Luiskomialvito-768x576.jpg 768w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/Luiskomialvito-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/Luiskomialvito.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 651px) 100vw, 651px\" \/>Silva Pereira, Luis &amp; Chira Pussetti (orgs.)<\/b><br \/><i>Os saberes da cura. Antropologia da doen\u00e7a e pr\u00e0cticas terap\u00e8uticas.<\/i><br \/>2009. Lisboa: ISPA.<\/p>\r\n<p>Cuando el obispo Basilio fund\u00f3 en Nicea el primer hospital hacia el 320 DC, su intenci\u00f3n era acoger a los desvalidos de la numerosa colonia de hombres inmigrantes, que ven\u00edan de zonas rurales y carec\u00edan de familia y de soporte social en la ciudad. Velaba Basilio por su ciudad \u2013 <i>civitas, polis<\/i> &#8211; , y la instituci\u00f3n que cre\u00f3, el hospital \u2013 hospitalidad &#8211; era un dispositivo que situaba en el centro mismo de un modelo de justicia redistributiva que buscaba asegurar la paz social. Veinte siglos m\u00e1s tarde los flujos migratorios en nuestras sociedades exigen respuestas de nuestras actuales <i>civitas<\/i> esto es de la sociedad civil y de sus instituciones representativas, puesto que esos flujos, aun en un contexto de opulencia, siguen planteando los mismos problemas de acogida y hospitalidad que ayer y dan lugar a debates sobre c\u00f3mo acoger, c\u00f3mo atender, c\u00f3mo reformular la noci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de soporte social y atenci\u00f3n en situaciones de crisis, c\u00f3mo alcanzar justicia. Sin embargo, algo ha cambiado en la hospitalidad. Los modelos ya no son la ejercida por los grupos primarios, sino las formas y las funciones de la colectiva. Si en Nicea el obispo trataba de compensar el desinter\u00e9s de los curiae \u2013 las autoridades civiles \u2013 por la justicia, en la Baja Edad Media y hasta hoy, municipalidades, fundaciones privadas y hoy el Estado se han constituido como las piezas claves en la provisi\u00f3n de servicios, de justicia como una de sus funciones m\u00e1s fundamentales en el campo de la vertebraci\u00f3n de lo social. Los sistemas de seguro social han extendido universalmente a la ciudadan\u00eda dispositivos de atenci\u00f3n sanitaria universales, los cuales por su propia naturaleza no debieran \u2013 aunque a veces los hacen- distinguir entre ciudadanos de primera o de segunda clase, porque la noci\u00f3n jur\u00eddica de ciudadan\u00eda, aun en su extrema diversidad, no acepta etiquetas. Hablo pues primero de sociedad y de justicia, solo ahora de m\u00e9dicos y de medicina. La hospitalidad, la asistencia son \u00e1mbitos globales de sociabilidad dentro de los cuales est\u00e1n la atenci\u00f3n a las enfermedades y a la salud. Pero la medicina y los m\u00e9dicos solo son algunos de los mediadores y herramientas, que hacen posible ejercer la justicia pero no son los \u00fanicos ni resuelven todos los problemas. Ni siquiera, hist\u00f3ricamente hablando, han sido tan indispensables como hoy. Por eso hablamos de proceso de medicalizaci\u00f3n para explicar, a partir de una narrativa hist\u00f3rica, su actual hegemon\u00eda en la provisi\u00f3n de servicios p\u00fablicos desde un punto de partida bajomedieval mucho m\u00e1s modesto. Hegemon\u00eda construida a partir de un espectro de intervenci\u00f3n que ha variado con el tiempo puesto que tanto las grandes epidemias como la morbimortalidad masiva por endemias de enfermedades infecto-porodcontagiosas o por hambre han dejado de ser su objetivo en Europa aunque sigan siendo indispensables en pa\u00edses menos desarrollados. Campa\u00f1as que part\u00edan de la idea de una enfermedad de base biol\u00f3gica que atravesaba todas las capas sociales \u201cle pauvre en sa cabane ou le chaume le Louvre, est sujet a sa loi\/ et la garde qui veille aux barri\u00e8res du Louvre n\u2019en d\u00e9fend pas nos Rois\u201d (Malherbe), y esa porosidad entre los l\u00edmites sociales oblig\u00f3 a que los dispositivos higi\u00e9nico-sanitarios incidiesen en los focos de miseria de la sociedad puesto que las epidemias saltaban los l\u00edmites de la <i>civitas<\/i> rica. Riqueza construida \u2013 desde la Revoluci\u00f3n industrial &#8211; , por las manos de millones de hombres y mujeres que emigraron: al principio desde los entornos rurales de los focos iniciales de emergencia del capitalismo industrial. Posteriormente desde un hinterland m\u00e1s amplio dentro de cada Estado nacional, pronto m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras desde los territorios coloniales u otros pa\u00edses. Pero tambi\u00e9n buscando, allende los mares, subirse al carro del desarrollo de los Estados Unidos, el Canad\u00e1 o Am\u00e9rica Latina, o Nueva Zelanda, Australia o Sud\u00e1frica. Algunos a la fuerza como los esclavos africanos o los delincuentes europeos enviados a Botany Bay. Luego desde finales del s.XX el mundo ha quedado peque\u00f1o y las migraciones convierten cualquier lugarcillo del Alemtejo o del Minho en un crisol multicultural. Que esto tiene efectos sobre el sector salud, es algo de lo que no cabe duda y este libro producido desde el Portugal metropolitano y desde la ciudad que vio y vivi\u00f3 la complejidad migratoria desde el s.XV lo pone de manifiesto. Al principio a partir de un viaje fascinante entre la modernidad extrema, el uso de Internet como forma de <i>depaysement<\/i> cultural &#8211; , para construir el relato de la enfermedad por los profanos, frente a las acciones de la medicina colonial por implantar sus pol\u00edticas en Ultramar, en los tiempos del Portugal no es un pais <i>pequenho<\/i>. Ambos textos hablan de comunicaci\u00f3n social y de pr\u00e1cticas sociales, hablan de formas de aculturaci\u00f3n, pero sobre todo hablan de pr\u00e1cticas para construir la enfermedad. El caso de la muestra una acci\u00f3n unidireccional bien cl\u00e1sica de lo que fue la acci\u00f3n sanitaria colonial bajo el paraguas de una \u201cciencia m\u00e9dica\u201d benefactora de la civilizaci\u00f3n pero destinada a preservar ante todo la salud del proletariado que trabajaba en las minas; en cambio el otro cap\u00edtulo muestra como las redes en Internet \u2013 para quien puede costearse el acceso a \u00e9l \u2013 se convierten en una herramienta de producci\u00f3n global de conocimiento \u2013 muy horizontal y poco jer\u00e1rquica &#8211; que destruye las fronteras administrativas y que apenas tiene fronteras ling\u00fc\u00edsticas. Si en el contexto colonial la acci\u00f3n m\u00e9dica quiere identificar, taxonomizar la enfermedad del sue\u00f1o dentro de una operaci\u00f3n sanitaria cl\u00e1sica destinada a salvaguardar intereses esencialmente econ\u00f3micos, en la nueva sociedad, la construcci\u00f3n cultural de la hepatitis da lugar a la construcci\u00f3n de formas de identidad ubicuas los hepatants en los que los franc\u00f3fonos que quedamos podemos reconocer la metonimia del epatant y que se traducen por la emergencia de un lenguaje de siglas, que comparten los hepatants que combina la terminolog\u00eda del registro cl\u00ednico con su resignificaci\u00f3n cultural. Pero el proceso de hibridaci\u00f3n cultural a que dieron lugar las pol\u00edticas sanitarias coloniales dentro del proceso de medicalizaci\u00f3n no dejan de ser un aspecto marginal en la posici\u00f3n que hoy ocupa la medicalizaci\u00f3n en la sociedad global. Si hasta hace un par de d\u00e9cadas este manten\u00eda el programa trazado en la Baja Edad Media e institucionalizado desde el XVIII por las pol\u00edticas sanitarias de los Estados o de la OMS, hoy hay un evidente cambio de paradigma, en la que la industria de la comunicaci\u00f3n y de los bienes destinados al cuerpo sit\u00faan al conjunto de la poblaci\u00f3n mundial en un proceso complejo, multicultural, multifactorial de discursos sobre la salud, la enfermedad o el cuerpo que da lugar a procesos evidentes de hibridaci\u00f3n. Pusseti entra de lleno en ello evocando los procesos de construcci\u00f3n de la enfermedad y el modo como transforman los cuerpos en espacios multiculturales. De Angola y de Internet a Guinea -Bissau, donde en el s.XXI aun resuenan los ecos de la colonia y esos se sit\u00faan en una dial\u00e9ctica local con las transformaciones sociales y culturales de la sociedad global a partir del proceso de somatizaci\u00f3n de las aflicciones cuyo objetivo es el marketing de objetos \u2013 algunos los medicamentos &#8211; , servicios o comunicaci\u00f3n. Pero no solo en la antigua colonia africana. Tambi\u00e9n en los frutos de la violencia pol\u00edtica y econ\u00f3mica en relaci\u00f3n con las pol\u00edticas de refugiados, un eje \u00a1que no est\u00e1 nunca al margen del sufrimiento y de la aflicci\u00f3n y que se proyecta sobre los sistemas de salud de las sociedades receptoras y en el modo como en estas se verbaliza y la verbalizan. Pero tambi\u00e9n enlazan las historias de los refugiados, muchos de ellos emigrantes clandestinos que viajan en cayucos como en tiempos de la trata, y que a diferencia de aquellos que no tuvieron quien les escribiese, parad\u00f3jicamente el registro escrito y las entrevistas cl\u00ednicas les dan un derecho de palabra y la posibilidad de que lo conozcamos. Refugiados o inmigrantes legales las experiencias migratorias son complejas y los contrastes culturales poderosos en sociedades no siempre muy acostumbradas a gestionar la diversidad, por eso Mourao discute los problemas de las rupturas biogr\u00e1ficas, de las formas que adopta la percepci\u00f3n del sufrimiento y su expresi\u00f3n. El fen\u00f3meno migratorio incide fuertemente y trasforma profundamente algunas viejas concepciones antropol\u00f3gicas sobre la distinci\u00f3n entre biomedicina, o el proceso de medicalizaci\u00f3n occidental, como se prefiera y las llamadas pr\u00e1cticas populares. Por eso los cuatro \u00faltimos cap\u00edtulos encara como, en el contexto migratorio se produce una profunda remodelaci\u00f3n de los procesos de pluralismo asistencial que subvierten algunos esquemas iniciales, esencialmente dos a mi entender: por un lado subvierten la idea de que la folkmedicina en cierto modo precede a la biomedicina, una idea decimon\u00f3nica, que hoy queda completamente desautorizada si se contempla como, en sociedades avanzadas la religi\u00f3n ocupa un espacio en la gesti\u00f3n y la percepci\u00f3n del sufrimiento o deviene una herramienta m\u00e1s del dispositivo, a menudo a remolque de la incapacidad del sistema biom\u00e9dico \u2013 del propio estado del bienestar &#8211; , por resolver determinadas aflicciones fruto de contradicciones sociales y de construcciones culturales que ya no sit\u00faan a la biomedicina como el \u00faltimo recurso, sino parad\u00f3jicamente como el primero. S\u00ed, primero nos automedicamos, segundo vamos a las instituciones biom\u00e9dicas, pero luego, a pesar de su costo al margen empleamos los recursos al margen para ir m\u00e1s all\u00e1 de las respuestas del sistema. Pero tambi\u00e9n combinamos magistralmente, en los m\u00e1rgenes de los m\u00e1rgenes lo de all\u00e1 y lo de aqu\u00ed y as\u00ed construimos nuevas identidades o reinterpretamos los discursos biom\u00e9dicos . Frente a la idea ingenua de la biomedicina de pretender simplificar, protocolizando, el conjunto de la patolog\u00eda, la antropolog\u00eda m\u00e9dica conduce a poner de relieve su complejidad, sus matices, sus m\u00e1rgenes. En el punto en que las tendencias te\u00f3ricas de la ciencia buscan un edificio de evidencia simplista, la antropolog\u00eda pone de relieve la imposibilidad de alcanzarlo m\u00e1s all\u00e1 de algunas recetas pr\u00e1cticas limitadas a una serie limitad de patolog\u00edas. \u00bfC\u00f3mo puede medirse el sufrimiento?\u00bf C\u00f3mo puede medirse el dolor? Por qu\u00e9 unos sobreviven m\u00e1s que otros? \u00bfPor qu\u00e9 en la sociedad civil y laica algunos deben recurrir a la religi\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 es necesaria la irracionalidad en la salud y no solo limitada al arte? \u00bfPor qu\u00e9 la aflicci\u00f3n y no la enfermedad? \u00bfPor qu\u00e9 aun en el s.XXI debemos luchar contra la enfermedad para reducir la aflicci\u00f3n? La respuesta a todo ello no es simplemente el despliegue de dispositivos de una manera mec\u00e1nica, tiene que ver con la hospitalidad y la justicia, algo mucho m\u00e1s amplio, quiz\u00e1s m\u00e1s vago pero que remite directamente a la pr\u00e1ctica pol\u00edtica y a la ideolog\u00eda \u2013 <i>libert\u00e9, \u00e9galit\u00e9, fraternit\u00e9<\/i> \u2013 que deber\u00eda inspirar el deseo de justicia en el mundo actual. Esto nos obliga a no reducir la patolog\u00eda a conceptos como vulnerabilidad o biolog\u00eda, nos obliga a convertirla en un caso que est\u00e1 inmerso en la complejidad y que debe ser comprendido, no s\u00f3lo para tratarlo, que tambi\u00e9n, sino para que el conjunto de la ciudadan\u00eda, de la civitas, comprenda por que debe ser tratado como si de ella misma se tratase. Porque su principal riqueza, porque es nuestro patrimonio com\u00fan, y es as\u00ed como podremos desarrollar mejores pr\u00e1cticas y alcanzar mayor justicia. Son preguntas e interrogantes hechas al hilo de una peque\u00f1a gavilla de lecturas escritas frente al Oc\u00e9ano que se pierde en el horizonte, desde el Cabo de las Tormentas a la Lisboa decadente que tanto me fascina, desde los campos de oro del Alemtejo o desde los acantilados de Sagres desde los que uno puede so\u00f1ar, en el s.XXI, que contempla la Cruz del Sur desde la cubierta de un velero impulsado por los alisios en mar por el que han ido y van y vienen los ciudadanos de nuestro tiempo. (Extracto del ep\u00edlogo en versi\u00f3n portuguesa del libro).<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando el obispo Basilio fund\u00f3 en Nicea el primer hospital hacia el 320 DC, su intenci\u00f3n era acoger a los desvalidos de la numerosa colonia de hombres inmigrantes, que ven\u00edan de zonas rurales y carec\u00edan de familia y de soporte social en la ciudad.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":272,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3,8,9,171,172],"tags":[123,237,215,178,91],"class_list":["post-269","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-antropologia-medica","category-bojos-i-manicomis","category-llibres","category-salut","category-societat-i-cultura","tag-etnografia","tag-folkmedicina","tag-medical-anthropologists","tag-medicina","tag-portugal"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/os_saberes_da_cura.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=269"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2602,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/269\/revisions\/2602"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/272"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}