{"id":190,"date":"2009-03-11T18:55:00","date_gmt":"2009-03-11T18:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/josepmcomelles.com\/?p=190"},"modified":"2025-03-01T11:40:34","modified_gmt":"2025-03-01T11:40:34","slug":"antropologia-social-de-la-supervivencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/antropologia-social-de-la-supervivencia\/","title":{"rendered":"Marta  Allu\u00e9. Antropologia (social) de la supervivencia"},"content":{"rendered":"\r\n<p><b>Allu\u00e9, Marta<\/b><br \/><i>La Piel curtida<\/i><br \/>2008. Barcelona, Bellaterra, 234 p\u00e1ginas.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_1097\" aria-describedby=\"caption-attachment-1097\" style=\"width: 504px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1097\" src=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/DSC00912-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"504\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/DSC00912-300x225.jpg 300w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/DSC00912-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/DSC00912-768x576.jpg 768w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/DSC00912-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/DSC00912-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 504px) 100vw, 504px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1097\" class=\"wp-caption-text\">Marta Allu\u00e9<\/figcaption><\/figure>\r\n<p>En 1934 el psiquiatra austriaco de origen sefard\u00ed, Jakob Levi Moreno, public\u00f3 <i>Who Shall Survive? Foundations of Sociometry, Group Psychotherapy and Sociodrama.<\/i> Beacon House Inc. (reed. 1978, 3 vols).<br \/>\u00bfQui\u00e9n sobrevivir\u00e1?, convertido en qui\u00e9n sobrevive o qui\u00e9n va a sobrevivir es la pregunta de investigaci\u00f3n de este libro singular y fascinante. A Marta Allu\u00e9 no le interesa teorizar sobre la supervivencia como un hecho individual y psicol\u00f3gico, sino elaborar una etnograf\u00eda de las pr\u00e1cticas sociales que permiten a los individuos sobrevivir en situaciones extremas sin perder la piel; al contrario, curti\u00e9ndola, convirtiendo la situaci\u00f3n cr\u00edtica en un proceso inici\u00e1tico que les llevar\u00e1 a una mayor capacidad de vivir. Moreno quer\u00eda sugerir recetas de profesional para cambiar ciertos aspectos de la terap\u00e9utica de determinados trastornos mentales, sin partir de las experiencias y las pr\u00e1cticas de los sobrevivientes de carne y hueso que pudieron contarlo. Allu\u00e9 cuenta lo que hicieron dos o tres centenares de personas para seguir viviendo. Habla de pr\u00e1cticas, habla de evidencias, con sus claroscuros. Habla de personas normales, no de de patolog\u00eda en ni\u00f1os, adolescentes y adultos que estuvieron sometidas a situaciones vitales inimaginables de extrema violencia y opresi\u00f3n, en zulos o en campos de concentraci\u00f3n. Emplea el pasado pero es consciente que en Guant\u00e1namo y en todos los Guant\u00e1namos del mundo sigue habiendo personas sometidas a vejaciones, a violencia y a opresi\u00f3n que van a sobrevivir y cuyos relatos en el futuro a\u00f1adir\u00e1n nuevos datos a sus argumentos, que quiz\u00e1s m\u00e1s adelante ayuden a algunos o algunas a sobrevivir a los nuevos Guant\u00e1namos o los nuevos Bergen-Belsen que los hay y los habr\u00e1.<\/p>\r\n<p>Allu\u00e9 no es pedagoga, ni psiquiatra, ni psic\u00f3loga. Tampoco es una Hermana de la Caridad ni una trabajadora social. Es una etn\u00f3grafa. De las mejores y cree en la etnograf\u00eda implicada, esto es, en una etnograf\u00eda que no sea simplemente un ejercicio de onanismo acad\u00e9mico para acad\u00e8micos. Cree que solo la etnograf\u00eda es capaz de representar las pr\u00e1cticas, y sabe que solo las pr\u00e1cticas sirven para la supervivencia. Dice en bastantes momentos que los intelectuales y los acad\u00e9micos no sobrevivieron, lo hicieron los que estaban acostumbrados a sobrevivir. Por eso el libro se construye a partir de un par de centenares de actores que lo contaron tras sobrevivir a todo tipo de situaciones de crisis: secuestrados, internados en Lager, personas confinadas en unidades de cuidados intensivos y sometidas a situaciones l\u00edmite de aislamiento, de deprivaci\u00f3n alimentaria y sensorial, aisladas durante meses en zulos o barracones.<\/p>\r\n<p>A\u00f1ade a esos escritos algunas entrevistas y observaciones realizadas directamente por la autora en contextos muy diversos, pero principalmente en unidades de cuidados iintensivos de hospitales. Esto \u00faltimo pone de relieve una extraordinaria capacidad de observaci\u00f3n, casi entomol\u00f3gica, atenta a los m\u00e1s nimios detalles. Esta capacidad de observaci\u00f3n la construy\u00f3 precisamente durante un a\u00f1o de confinamiento en situaciones extremas de la que pudo sobrevivir. Le permiti\u00f3, en la soledad, desarrollar hasta el extremo una enorme sensibilidad para la observaci\u00f3n etnogr\u00e1fica, pues esta era la que le permit\u00eda llenar las horas de su encierro.Esta sensibilidad la plasm\u00f3 en su primer libro, <i>Perder la Piel<\/i> (Barcelona, Seix Barral, 1996), una autoetnograf\u00eda sobre su upervivencia y un relato fascinante sobre el mundo hospitalario visto desde la cama de una UCI o desde un itinerario por distintos servicios, por una antrop\u00f3loga. En <i>Discapacitados<\/i> (Barcelona, Bellaterra, 2003), toma como objeto de estudio a los temporalmente v\u00e1lidos que la rodean. La etnograf\u00eda pasa de hablar de s\u00ed, a hablar de los otros desde el s\u00ed, a partir de un uso particularmente eficaz de las observaciones de campo y de los faits divers de la vida cotidiana. En ambos textos renunci\u00f3 voluntariamente a las corazas acad\u00e9micas y si las influencias del mejor Goffman y de la mejor etnograf\u00eda del interaccionismo simb\u00f3lico son notorias, es porque esta perspectiva era la que le permit\u00eda situar al lector en la tesitura de comprender, de tomar conciencia y de aprender.<\/p>\r\n<p>En <i>La Piel Curtida<\/i>, que cierra la trilog\u00eda, los experimentos narrativos de sus dos libros precedentes adquieren un nivel de maduraci\u00f3n y de sofisticaci\u00f3n que desbordan los l\u00edmites de las autoetnograf\u00edas o de una investigaci\u00f3n cuyo objeto inicial era una tesis doctoral. Ahora toma las autoetnografias, las biograf\u00edas, las autobiograf\u00edas, escritura m\u00e1s o menos lenitiva de dos centenares de personas, como el material de su observaci\u00f3n para contestar a la muy racional pregunta de \u00bfpor qu\u00e9 sobrevivieron? y qu\u00e9 permite a los seres humanos de cualquier clase y condici\u00f3n \u2013 y en este caso clase y condici\u00f3n tienen un sentido universal puesto que la mayor\u00eda son gente an\u00f3nima \u2013 , a escapar de la muerte, de las vejaciones, del maltrato, de la violencia y posteriormente afirmar su condici\u00f3n humana plena, su normalidad vivida no como unos traumatizados permanentes, sino como seres que se han dotado de una mayores capacidades para vivir. Lo actores implicados en el relato han sido v\u00edctimas bien a pesar suyo, de situaciones vejatorias, pero una vez superada la situaci\u00f3n no quieren seguir siendo v\u00edctimas, si testigos que deben asegurar la persistencia de la memoria y el rechazo al olvido complaciente de seg\u00fan qu\u00e9. V\u00edctimas tampoco porque contra la vulnerabilidad con que algunos discursos profesionales tratan de explicar determinados traumas, Allu\u00e9 demuestra de manera implacable, como incluso hombres y mujeres sin apenas recursos antes de se sobreponen a ello y son capaces de imaginar lo inimaginable para garantizar su supervivencia. Y en esto los testimonios de los ni\u00f1os, las adolescentes y los d\u00e9biles son particularmente impactantes.<\/p>\r\n<p>El libro atrapa al lector desde la primera p\u00e1gina, en una espiral narrativa puesto que el yo de la autora y los datos est\u00e1n en una constante relaci\u00f3n dial\u00e9ctica. Se inicia con un tempo pausado, tranquilo, como corresponde a una investigadora que empez\u00f3 a coleccionar libros sobre el tema en distintas librer\u00edas. Sin dejar respiro, el relato lleva, paso a paso, a los actores; no al horror, puesto que el libro no es sobre el horror, sino c\u00f3mo los actores dan la vuelta al horror para sobrevivir y por eso el relato transpira iron\u00eda, sarcasmo y afecto. Y ese dar la vuelta es una odisea en la que el lector queda atrapado, conmovido viendo como las cenizas se convierten en diamantes y la noche y la niebla pueden llegar a desvanecerse, por la misma raz\u00f3n con la que el gran Ulises supo esquivar las desgracias para volver a casa. Es un libro sobre la grandeza humana. Es la magia de la etn\u00f3grafa. Es <i>La Piel curtida<\/i>.<\/p>\r\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1934 el psiquiatra austriaco de origen sefard\u00ed, Jakob Levi Moreno, public\u00f3 <i>Who Shall Survive? 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