{"id":1422,"date":"2019-10-27T15:58:12","date_gmt":"2019-10-27T15:58:12","guid":{"rendered":"https:\/\/josepmcomelles.com\/?p=1422"},"modified":"2025-09-15T10:55:17","modified_gmt":"2025-09-15T10:55:17","slug":"etnografia-fonografia-cinematografia-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/etnografia-fonografia-cinematografia-1\/","title":{"rendered":"Etnograf\u00eda, fonograf\u00eca, Cine(mato)graf\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Cuando me inici\u00e9 como antrop\u00f3logo, a finales de los setenta, el concepto de \u00abcultura popular\u00bb era objeto de controversia. Por un lado, hab\u00eda un llamamiento m\u00e1s o menos expl\u00edcito para revisar los criterios de registro que hab\u00eda utilizado el folklore positivista. Por el otro, algunos pens\u00e1bamos que el seguro de enfermedad o la aspirina ya formaban parte de una cultura popular que desbordaba, con mucho, los l\u00edmites tradicionales entre lo \u00abrural\u00bb y lo \u00aburbano\u00bb o la \u00abcomunidad\u00bb y la \u00absociedad\u00bb en los t\u00e9rminos en que las ciencias sociales los hab\u00edan manejado desde hac\u00eda m\u00e1s de un siglo.\u00a0Estos conceptos se alimentaban, de un modo hegem\u00f3nico de un registro etnogr\u00e1fico positivista \u00abnaturalista\u00bb o \u00abrealista\u00bb, basado en una mirada de autoridad &#8211; de <i>auctoritas<\/i> &#8211; . Aunque hable de \u00abregistro etnogr\u00e1fico escrito\u00bb nadie duda que la novela realista o naturalista, el cine &#8211; el neorrealismo y el documentalismo entre otros -, o la fotograf\u00eda compart\u00edan ese criterio en muchas ocasiones. No en vano, en sus <i>Notes &amp; Queries<\/i>, W.H.R. Rivers (1913) insistia en el valor del cine o la fotograf\u00eda para el trabajo de campo profesional, como un a\u00f1adido al inevitable registro escrito.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1455 alignleft\" src=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/a3i2-300x283.jpg\" alt=\"\" width=\"573\" height=\"541\" srcset=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/a3i2-300x283.jpg 300w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/a3i2.jpg 508w\" sizes=\"(max-width: 573px) 100vw, 573px\" \/>La etnograf\u00eda que practicaba Rivers y que desarrollar\u00eda la antropolog\u00eda profesional del siglo XX, la generaci\u00f3n de Malinowski en Gran Breta\u00f1a y de Franz Boas en los Estados Unidos, segu\u00eda siendo, con pocos ajustes, una etnograf\u00eda positivista: \u00abyo lo he visto y yo lo he vivido pero lo cuento como si lo hubiera visto en un escenario\u00bb. Yo no estoy. Eso es lo que hacen. La etnograf\u00eda era el producto de \u00abmirada cient\u00edfica\u00bb formaba parte de la historia natural del hombre bajo la mirada de la <i>auctoritas<\/i>, el t\u00e9rmino con que, la escol\u00e1stica medieval etiquetaba el reconocimiento del saber a una persona concreta &#8211; inevitablemente un var\u00f3n &#8211; , hasta el siglo XX. El objetivo de la inmensa tarea de escritura naturalista de la que disponemos desde la Grecia pre-cl\u00e1sica era comunicar. Comunicar &#8211; o retransmitir como veremos &#8211; , se hizo durante mas de dos milenios en forma de lectura privada, pero tambi\u00e9n p\u00fablica. Es m\u00e1s, muy probablemente, la lectura p\u00fablica tuvo una dimensi\u00f3n que solo ahora empezamos a valorar. La radio de la primera mitad del siglo XX supuso una forma m\u00e1s sofisticada de la lectura p\u00fablica. Su importancia de radica en su capacidad de \u00abevocaci\u00f3n\u00bb, de construcci\u00f3n de un imaginario que alguien que \u00abhab\u00eda visto\u00bb, transmit\u00eda a alguien que no pod\u00eda m\u00e1s que imaginarlo, a partir de su propia experiencia personal por muy lejana que fuese en relaci\u00f3n a lo contado o le\u00eddo.<\/p>\n<p>Me atrevo a decir que la crisis de ese modelo de etnograf\u00eda positivista y naturalista &#8211; lo que hoy los antrop\u00f3logos llamamos quiz\u00e1s impropiamente \u00abrealismo etnogr\u00e1fico\u00bb lo desafiaron primero novelistas como Marcel Proust y James Joyce al introducir elementos expresivos en sus descripciones de naturaleza etnogr\u00e1fica &#8211; puesto que sus obras andan de ellas repletas-, que proced\u00edan del arte u de otros referentes culturales pero tambi\u00e9n de la curiosidad que supusieron en el mundo culto de la <em>Belle Epoque, <\/em> los debates sobre la psique. En etnograf\u00eda, el punto de ruptura m\u00e1s descarado &#8211; uso \u00abdescarado\u00bb plenamente consciente-, fue la publicaci\u00f3n por Claude L\u00e9vi-Strauss (1955) de lo que Unamuno hubiese llamado una \u00abn\u00edvola\u00bb etnogr\u00e1fica, <em>Tristes Tropique<\/em>s. Para m\u00ed la prosa de L\u00e9vi-Strauss se encadenaba con la de Proust y el romanticismo franc\u00e9s &#8211; uno viene de donde viene-. Mas tarde supe que James Boon hab\u00eda escrito sobre lo mismo. El libro es un h\u00edbrido entre etnograf\u00eda, un <em>pastiche<\/em> de libro de viajes y una confesi\u00f3n semi crepuscular personal. Por eso ya desde los sesenta, su catalogaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n abri\u00f3 un debate, ya nunca m\u00e1s cerrado sobre la autor\u00eda etnogr\u00e1fica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1454 alignleft\" src=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/71UesTRabJL-187x300.jpg\" alt=\"\" width=\"187\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/71UesTRabJL-187x300.jpg 187w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/71UesTRabJL-639x1024.jpg 639w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/71UesTRabJL-768x1232.jpg 768w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/71UesTRabJL.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 187px) 100vw, 187px\" \/>En los setenta, no dispuse de los rasgos fundamentales de ese debate. Los tuve que intuir para reflexionar sobre mi propio proceso inici\u00e1tico en la antropolog\u00eda profesional durante esa d\u00e9cada. Cuando me iniciaba como antrop\u00f3logo , primero en un manicomio y casi inmediatamente en la aldea del Roc\u00edo, la metodolog\u00eda etnogr\u00e1fica que me ense\u00f1aron o que le\u00ed, se basaba en la escritura: diarios de campo, notas de campo, vaciados documentales y, como herramientas complementarias la fotograf\u00eda, eventualmente el registro cinematogr\u00e1fico y ya entonces el registro mediante magnet\u00f3fonos port\u00e1tiles casi inaccesibles entonces por su costo.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta metodolog\u00eda estaba estructurada en torno al impl\u00edcito que el antrop\u00f3logo se \u00abextra\u00f1aba\u00bb de su lugar de origen, mientras que yo, por razones que he explicado en otros lugares, deb\u00eda hacer mi trabajo etnogr\u00e1fico a partir de mi puesto de trabajo en un manicomio de mi propia ciudad. Cuando eres biso\u00f1o estas cosas te suelen dar miedo. Quieres adoptar una identidad profesional cuando esta est\u00e1 en contradicci\u00f3n con tus condiciones de trabajo. Aun as\u00ed has de amoldarte a unas reglas del juego, en buena parte impuestas y resolverlas, muy a menudo a la brava, especialmente en un momento hist\u00f3rico en que estas cosas ten\u00edan muy escasos interlocutores. Mi trabajo de campo -el primero en el <em>Institut Mental de la Santa Creu<\/em> de Barcelona (1973-1979) se basaba en un registro escrito, en un trabajo documental, en entrevistas, en t\u00e9cnicas novedosas como los <em>social networks<\/em> de entonces, casi ninguna fotograf\u00eda y apenas seis minutos en super8 rodados como <em>souvenir<\/em> de una \u00e9poca de mi juventud. Aunque los manuales de etnograf\u00eda hablaban del documentalismo etnol\u00f3gico, este se enscrib\u00eda m\u00e1s en la historia del cine documental o en un recurso docente que en una forma de lenguaje etnogr\u00e1fico. Con alguna reserva como el caso de la obra de Jean Rouch, el autor de los cl\u00e1sicos <em>Les ma\u00eetres-fous<\/em> y <em>Moi, un noir<\/em>. Y aun as\u00ed, el documentalismo etnogr\u00e1fico posterior a <em>Nanoouk<\/em>, <em>Moana<\/em> o <em>Man of Aran<\/em> de Flaherty o el <em>Tab\u00fa<\/em> de Murnau abrieron otros derroteros puesto que \u00absu\u00bb p\u00fablico no era la academia sino el p\u00fablico en general.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1427 size-large\" src=\"wp-content\/uploads\/2025\/02\/jean_rouch-1024x577.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"577\" srcset=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/jean_rouch-1024x577.jpg 1024w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/jean_rouch-300x169.jpg 300w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/jean_rouch-768x433.jpg 768w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/jean_rouch.jpg 1400w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/>C\u00e1maras y magnetofonos eran otra cosa. Serv\u00edan las primeras para ilustrar, las segundas para grabar la voz de los informantes, las entrevistas y los c\u00e1nticos y m\u00fasicas. Las voces de los informantes se<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1453 alignright\" src=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/unnamed-300x218.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/unnamed-300x218.jpg 300w, https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/unnamed.jpg 413w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> transcrib\u00eda y se organizaban en ficheros de datos. El lenguaje resultante era, inevitablemente una narrativa escrita, aderezada por una <em>planche-hors-texte<\/em>, un dibujo, un grabado, una fotografia. El registro sensorial se limitaba a lo descrito o a lo reproducido de una narraci\u00f3n oral, sin otro nivel de sensaciones que no fuese representado por tropos literarios.<\/p>\n<p>No o\u00ed hablar, hasta el s.XXI, de conceptos como \u00abpaisaje sonoro\u00bb o \u00abfonograf\u00eda\u00bb, entendida como una etnograf\u00eda sonora que part\u00eda de una concepci\u00f3n muy distinta de la \u00abescucha etnogr\u00e1fica\u00bb y basada en formas narrativas que nada ten\u00edan que ver con el lenguaje escrito.Bien es cierto que en cine y en radio se empleaba el sonido para \u00abambientar\u00bb pero la cosa no era exactamente la misma. Es lo que hicimos el grupo de antrop\u00f3logos de Tarragona en la Romer\u00eda del Roc\u00edo de 1980. La excursi\u00f3n etnogr\u00e1fica llevaba asociada la posibilidad de fotograf\u00edas &#8211; diapositivas-, de un registro cinematogr\u00e1fico en super8 como forma de registrar una realidad, un breve ejemplo del cual es el clip que sigue<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"padding: 56.25% 0 0 0; position: relative;\"><iframe style=\"position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%;\" title=\"Almonte\u00f1o d\u00e9jame que yo contigo la lleve (Teaser)\" src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/video\/217155351?badge=0&amp;autopause=0&amp;player_id=0&amp;app_id=58479\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/div>\n<p><script src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/api\/player.js\"><\/script>Junto a la cinematograf\u00eda etnogr\u00e0fica registramos el ambiente sonoro mediante un \u00abcassete Philips\u00bb, para emplearlo como pista de sonido en el documento visual. La calidad resultante era modesta. Adem\u00e1s al transcribirla a la pista de un mm de la banda magn\u00e9tica de la pel\u00edcula de super8 la calidad empeoraba. Afortunadamente hemos podido recuperar casi una hora de ese registro. Edu Comelles (GFR 050, <a href=\"https:\/\/greenfieldrecordings.yolasite.com\/audio-2012.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Greenfield recordings<\/a>) hizo posible una restauraci\u00f3n parcial.<\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-1422-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/guapa.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/guapa.mp3\">https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/guapa.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Le encomend\u00e9 la tarea a Edu Comelles pues fue \u00e9l mismo qui\u00e9n me introdujo, a partir de 2006 en los conceptos de \u00abpaisaje sonoro\u00bb de fonograf\u00eda y de \u00abescucha emplazada\u00bb que elaborar\u00eda para su <a href=\"http:\/\/hdl.handle.net\/10803\/133341\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"doctorado (opens in a new tab)\">doctorado<\/a> <em>Emplazar la Escucha \/ Emplazar Sonido. Un acercamiento a las pr\u00e1cticas de difusi\u00f3n y exposici\u00f3n de paisaje sonoro<\/em> (2013) en la Universidad de Barcelona. Lo que ven\u00eda proponiendo desde 2006-2007 era algo que me interes\u00f3 particularmente porque desde hac\u00eda unos a\u00f1os ten\u00eda la necesidad de experimentar formas de narrativa etnogr\u00e1fica &#8211; escrita &#8211; , con la idea &#8211; seguramente alocada de transportar al texto etnogr\u00e1fico elementos meta-referenciales, especialmente los derivados de la edici\u00f3n de imagen cinematogr\u00e1fica como los fundidos encadenados o el uso de frases como planos, de la adici\u00f3n de etiquetas musicales como el aria o el concertante, y de la inclusi\u00f3n de poemas y letras de canciones. Esta deriva hacia la inclusi\u00f3n de esdos elementos tuvo mucho que ver con el desarrollo por W. Sebald en sus &#8211; digamos novelas-, de fotograf\u00edas pensadas ya no como simple ilustraci\u00f3n, en la tradici\u00f3n de la etnograf\u00eda positivista sino como elementos narrativos incrustados en el texto. Trabajar en esa l\u00ednea me llev\u00f3 muy pronto y relativamente por casualidad a plantearme el trabajar con video. Eran los primeros tiempos de <em>Youtube<\/em>, ten\u00eda una videoc\u00e1mara digital de cinta antigua en casa y como soy a veces muy cazurro con las aplicaciones de internet y jamas me aclar\u00e9 com los editores de texto como el viejo Final Cut Pro o Adobe Premiere la oferta de Apple de su iMovie para editar video dom\u00e9stico me permiti\u00f3 abordar dos experimentos casi paralelos. El primero tuvo un origen accidental, la necesidad de una presentaci\u00f3n p\u00fablica de las im\u00e1genes que se hab\u00edan producido en relaci\u00f3n al manicomio que era objeto del libro citado. Youtube entonces solo permit\u00eda subir ficheros de 10&#8242; en calidad media baja, pero el experimento me gust\u00f3. No ofrecerlo aqu\u00ed por razones que explicar\u00e9 en posts futuros-<\/p>\n<p>Fue un punto de partida que me dio confianza en torno a la posibilidad de una narrativa cinematogr\u00e1fica o videogr\u00e1fica. Casi el mismo a\u00f1o, con una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica digital Fuji-Pentax antediluviana y de un modo bastante accidental rod\u00e9 un video corto sobre un viaje en el <em>cable car<\/em> de San Francisco, con el ambiente sonoro, aun no era paisaje sonoro. Solo ruido.<\/p>\n<div style=\"padding: 56.21% 0 0 0; position: relative;\"><iframe style=\"position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%;\" title=\"Cable car. Sorolls urbans\" src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/video\/8475140?badge=0&amp;autopause=0&amp;player_id=0&amp;app_id=58479\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/div>\n<p><script src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/api\/player.js\"><\/script><\/p>\n<p>Remasterizado &#8211; dentro del escaso margen que permite el fichero original -, fue mi primer experimento de etnograf\u00eda visual &#8211; un viaje en tranv\u00eda y las sensaciones sonoras asociadas. Me gust\u00f3 el experimento, quiz\u00e1s por mi afici\u00f3n a todo lo que anda por v\u00edas, por mi afici\u00f3n a la c\u00e1mara subjetiva aunque en ese momento era pura intuici\u00f3n. Un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde con una c\u00e1mara dom\u00e9stica digital decente rod\u00e9, esta vez directamente, un paisaje sonoro rural. Frente al ruido del recorrido urbano del tranv\u00eda, el campo me suger\u00eda el silencio de un paisaje sonoro del que la voz humana, ocasional, forma parte.<\/p>\n<div style=\"padding: 56.25% 0 0 0; position: relative;\"><iframe style=\"position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%;\" title=\"Alentejo. El so del silenci\" src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/video\/10676529?badge=0&amp;autopause=0&amp;player_id=0&amp;app_id=58479\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/div>\n<p><script src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/api\/player.js\"><\/script><\/p>\n<p><em>Alentejo<\/em> me dio cierta seguridad en la medida que la etnograf\u00eda visual no podia partir de un criterio cronol\u00f3gico como en el caso del video inicial del manicomio que ten\u00eda una linealidad historiogr\u00e1fica, ni la del viaje en tranv\u00eda. En Alentejo, la mirada sobre lo rural y su silencio sonoro no pod\u00eda ser sino impresionista, un mosaico de sensaciones que, una vez contemplado una d\u00e9cada despu\u00e9s para etalonarlo y remasterizar algo el sonido pone de relieve los balbuceos del aprendiz, los sesgos de mirada del \u00aburbanita\u00bb que quiere evocar el rousseaunismo de la campi\u00f1a o un neoruralismo ante un espacio rural en crisis. Si que represent\u00f3, para mi, el reconocimiento de la posibilidad de un nuevo lenguaje, de la necesidad de independizarme, por un tiempo del relato escrito u oral y el intentar reflejar, mediante una c\u00e1mara muy subjetiva las sensaciones, el <em>feed back<\/em> entre el observador y lo que observa para tratar de meterme en el interior mismo de lo que quer\u00eda reflejar. Creo que lo consegu\u00ed un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en Lisboa en la que considero un punto de partida. Se trataba de contar una manifestaci\u00f3n en Lisboa, primero desde \u00abfuera\u00bb para finalmente conseguir estar \u00abdentro\u00bb. A eso le llamamos observaci\u00f3n participante los antrop\u00f3logos, pero, lo que hice era algo parecido a lo que un siglo antes se propon\u00eda como \u00abc\u00e1mara-ojo\u00bb. \u00bfPero, alguna etnograf\u00eda no es el producto de un ojo-c\u00e1mara?<\/p>\n<div style=\"padding: 56.25% 0 0 0; position: relative;\"><iframe style=\"position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%;\" title=\"Greve Geral\" src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/video\/34781247?badge=0&amp;autopause=0&amp;player_id=0&amp;app_id=58479\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/div>\n<p><script src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/api\/player.js\"><\/script><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando me inici\u00e9 como antrop\u00f3logo, a finales de los setenta, el concepto de \u00abcultura popular\u00bb era objeto de controversia.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1428,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[46,46,46,10,10,10,5,5,4,7,9,172,172,172,5],"tags":[177,207,123,174,246,247,90],"class_list":{"0":"post-1422","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-antropologia","10":"category-cinema","13":"category-etnografies-visuals","15":"category-geografies-sentimentals","16":"category-historia-i-histories","17":"category-llibres","18":"category-societat-i-cultura","22":"tag-antropolegs","23":"tag-cinefilia","24":"tag-etnografia","25":"tag-institut-mental-de-la-santa-creu","26":"tag-levy-strauss","27":"tag-marcel-proust","28":"tag-paisaje-sonoro"},"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/josepmcomelles.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/joan_amades.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1422"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1422\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1458,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1422\/revisions\/1458"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmcomelles.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}